Beneficios del almacenamiento energético en la República Dominicana
Escrito por Warren Peguero
De la crisis a la solución: innovación energética
La creciente demanda energética en la República Dominicana, aunado a las consecuencias del cambio climático, exige al país fortalecer su red eléctrica. Para garantizar un suministro continuo y confiable, es indispensable explorar alternativas de almacenamiento que respalden la red eléctrica y aseguren la calidad de sus servicios esenciales.
Según la Superintendencia de Electricidad (SIE), aún persisten interrupciones en el servicio eléctrico que afectan a los usuarios residenciales y al sector industrial, evidenciando las limitaciones de infraestructura en la red nacional.
Esta situación se agrava por la alta dependencia de combustibles fósiles importados, lo cual incrementa los costos y expone al país a la vulnerabilidad del mercado internacional.
Frente a este panorama, el almacenamiento en baterías representa una solución innovadora para modernizar la red eléctrica, fortalecer la seguridad energética y mejorar la competitividad nacional.
Entre 2023 y 2024, el país pasó de reconocer el almacenamiento como una tecnología complementaria; a requerirlo expresamente en determinados proyectos renovables e incorporarlo en la planificación y operación del sistema eléctrico.
El almacenamiento de energía en baterías es una solución innovadora que -mediante procesos químicos y de conversión de potencia- permite almacenar energía para usarla posteriormente. El uso continuo de este almacenamiento lo hace compatible con diversas fuentes de energías renovables..
Incentivos fiscales para proyectos de energía
La Ley 57-07 sobre Incentivo al Desarrollo de Fuentes Renovables establece el marco de beneficios fiscales para promover inversiones en proyectos de energía solar, eólica e hidroeléctrica. Entre sus disposiciones fiscales se incluyen exenciones arancelarias y facilidades tributarias que impulsen el desarrollo del sector energético.
A estos incentivos generales se suman disposiciones específicas emanadas de la Comisión Nacional de Energía (CNE). Mediante resoluciones recientes, han incorporado al régimen especial a los proyectos de generación de energías renovables variables con capacidad instalada igual o superior a 20 MWac. Estos proyectos deben integrar sistemas de almacenamiento con baterías que cuenten con al menos el 50 % de la capacidad de almacenamiento.
Hasta ahora dichos beneficios se han aplicado principalmente en la generación de energía. No obstante, es posible que las autoridades consideren ampliar los incentivos para incluir sistemas de almacenamiento de baterías de gran escala, como complemento a las plantas renovables.
Aunque el almacenamiento en baterías aún no cuenta con un régimen fiscal autónomo plenamente diferenciado, su incorporación se ha fortalecido a través de resoluciones técnicas y condiciones regulatorias que aplican a determinados proyectos de generación.
Potencial de almacenamiento energético en Rep. Dom.
El Pacto Energético Nacional (PEN) reconoce la necesidad de invertir en infraestructura de almacenamiento y en nuevas tecnologías, sentando así las bases para que la República Dominicana avance con firmeza hacia una matriz energética más sostenible.
A medida que aumenta el uso de energías renovables, el almacenamiento de energía se hace cada vez más importante. En esa misma dirección, la Superintendencia de Electricidad (SIE), en coordinación con la Comisión Nacional de Energía (CNE), autorizó una licitación pública de las Empresas Distribuidoras (EDES).
Esta licitación contempla la incorporación de hasta 600 MW de nueva generación renovable, en la cual se estableció como requisito obligatorio la integración de sistemas de almacenamiento.
Esta medida garantiza que los nuevos proyectos no solo aporten energía limpia, sino también la capacidad técnica necesaria para gestionar la variabilidad de las fuentes solares y eólicas, reforzando así la estabilidad operativa del sistema eléctrico nacional.
Asimismo, el almacenamiento ha empezado a recibir un tratamiento regulatorio específico dentro del sistema eléctrico dominicano, lo que refuerza su papel como una tecnología cada vez más vinculada a la expansión de la generación renovable.
Con el crecimiento de proyectos solares en Baní y Monte Cristi y, la expansión eólica en la zona norte, el almacenamiento energético se consolida como una herramienta clave para optimizar la energía generada en horas de baja demanda y aprovecharla en momentos de mayor consumo.
Tal como señala el Ministerio de Energía y Minas (MEM), esta capacidad permitiría reducir las interrupciones del servicio eléctrico, estabilizar la frecuencia de la red y garantizar un suministro más confiable.
Beneficios y proyección al futuro
El almacenamiento de energía en baterías ofrece beneficios clave para el sistema eléctrico dominicano. Entre los más destacados figuran la reducción de pérdidas por interrupciones eléctricas, el aprovechamiento eficiente de la energía renovable y menor dependencia de combustibles fósiles.
Además, estas soluciones permiten estabilizar la red eléctrica al mitigar la alta demanda y almacenar excedentes energéticos durante horas de baja carga.
Si bien su implementación a gran escala conlleva desafíos técnicos y económicos, la República Dominicana tiene la oportunidad de construir una red energética más estable, resiliente y sostenible mediante políticas de incentivo e inversión en innovación tecnológica.
Esta transformación también generaría empleos verdes, dinamizaría la inversión extranjera y posicionaría al país como referente regional en modernización eléctrica.
Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cada dólar invertido en innovación energética genera retornos significativos en competitividad y empleo. Por ello, apostar por soluciones de almacenamiento de energía en baterías no es un lujo, sino una necesidad inmediata para garantizar un suministro eléctrico confiable y sostenible.